Hola de nuevo
Escribo desde un cibercafé. Me acabo de mudar y todavía sigo esperando que me den de alta en internet en mi nuevo apartamento. Mientras tanto te dejo esta entrevista a Aerin Alexander que ha salido hoy publicada en la Contra de la Vanguardia.
Aerin tiene experiencia trabajando con desordenes del sueño y está certificada como Terapeuta SOUNDER SLEEP®.
41 años. Nací en Buenos Aires y vivo en Los Ángelesdesde los 20 años. Estoy casada y tengo un hijo. Licenciada en Fisiología del Ejercicio. Me interesa la idea, no la práctica, del socialismo. Creo que el universo es inteligente y que nosotros somos una pequeña expresión de él
“Todo comenzó cuando conocí a Carlos Castaneda.
El famoso antropólogobrujo.
Yo era bailarina, me movía con mucho esfuerzo y, según Castaneda, con poca conciencia, copiaba lo de fuera.
Todos aprendemos por imitación.
Sería interesante que se educara más en la interiorización. Estudié el sistema Feldenkrais de educación somática, que enseña a equilibrar energía y movimiento y a expandir los sentidos. Michael Krugman, que profundizó en la metodología, se especializó en el estudio de calmar la mente y creó el método Sounder Sleep (sueño profundo); me apasionó y me convertí en su alumna.
¿Dormir bien tiene truco?
Sí, para dormir bien debes relajarte durante el día. El sistema nervioso central funciona de manera muy simple, se divide en dos parte: el sistema simpático (excitación) y el parasimpático (inhibición). Hay que encontrar el equilibrio entre estos dos estados.
Explíqueme cómo hacerlo.
Con movimientos muy pequeños que se hacen repetidamente durante el día y que sirven para bajar las tensiones y calmar la mente, porque nuestra mente va a una velocidad y nuestro cuerpo físico va a otra.
La mente suele tener prisa…
Debemos entrenarla para que siga el ritmo de la respiración y que se aquiete y se calme cuando queremos dormir. La gente con insomnio presenta síntomas de excitación excesiva, una sobreactivación de los mecanismos innatos del cuerpo en respuesta al estrés, como si la respuesta innata de pelear o huir estuviera siempre activada.
Una tortura.
Ponga las manos en su regazo enlazando los dedos. Ahora estire hacia arriba los índices de modo que las yemas descansen una contra la otra. Quédese así cinco minutos.
Me pondré histérica.
No, si sabe lo bien que le está sentando: una gran parte de su cerebro motriz está dedicada a las manos. Cuando estabilizamos las manos, tal como está haciendo, su cerebro disminuye su actividad y nos calmamos. Fíjese en que los cristianos entrelazan las manos para orar y los budistas realizan los mudras, que son posturas estáticas de las manos, y eso les ayuda en sus mediaciones.
¿Y ya está?
Si añadimos movimientos muy sutiles, lentos, suaves e infrecuentes, casi imperceptibles, nos tranquilizamos todavía más. Por ejemplo, tal como está, presione con los pulgares hacia abajo cuando exhale el aire y relájelos en la inhalación.
¿Cuestión de atención?
Hay que involucrar cuerpo y mente. Unos científicos de Harvard descubrieron que, en un buen dormir, al inhalar, el corazón se acelera, y al exhalar, se desacelera. Hay un acoplamiento cardiopulmonar.
Respiramos con todo el cuerpo.
Por eso es tan importante atender a nuestra respiración varias veces al día. Ponerse la mano derecha en el corazón y conectar con la respiración natural del cuerpo unos cuatro minutos sin tratar de controlarla.
Un buen hábito, sin duda.
Al córtex cerebral llegan las señales de todas las terminaciones nerviosas. Nuestras manos y cara representan un 70% de esas terminaciones, por eso a través de ellas podemos calmar el cerebro.
¿Qué puedo hacer con mi cara para relajarme?
La tensión se acumula en las mandíbulas, mucha gente mientras duerme aprieta los dientes. Si llena sus carrillos, primero el de la derecha, luego el de la izquierda, la parte inferior del labio y la superior varias veces se relajará. Del mismo modo que si bosteza unas cuantas veces seguidas, porque se distiende la cara y el diafragma.
¿Cuántos ejercicios enseña?
Más de sesenta, pero uno debe practicar los que le vayan mejor según donde acumule la tensión; pero lo importante es que sepamos que hay maneras de provocar un cambio en el sistema nervioso. No somos víctimas del estrés: igual que lo hemos creado, podemos hacerlo desaparecer.
Entiendo.
Por lo general, nuestro cuerpo sigue a la mente, y se trata de aprender lo contrario. Cuando piensa “no voy a llegar”, su cuerpo se transforma: se acelera el ritmo cardiaco, la respiración, la presión arterial…
¿Cómo estar atento sin estar tenso?
Sabiendo que no debo llevar los hombros a las orejas para estar atento; todo eso lo hemos copiado de nuestros mayores. El cuerpo de todos los animales se contrae como mecanismo de defensa, pero nosotros que tenemos este córtex cerebral tan maravilloso podemos elegir, decirnos “no es para tanto”, bajar los hombros y respirar de nuevo.
¿Conciencia?
Conciencia a través del movimiento. La tranquilidad, el bienestar, va de dentro afuera y debemos cuestionarnos lo que va en dirección contraria. ¿Quién inventó que son necesarias ocho horas para dormir, ocho para trabajar y ocho de ocio?
La industrialización.
Hay que seguir el propio ritmo natural. Hay quien duerme seis horas con intensidad y funciona mucho mejor que el que duerme ocho con hipnóticos. A menudo, menos es más. Hacemos mucho y consumimos mucho, pero estamos carentes de ser. Para recuperarlo, debemos conectarnos con él.”
Los estudios demuestran que cuanto más se exceden las 40 horas de trabajo a la semana, más nos estresamos y menos dormimos. Alexander se ha especializado en el método Sounder Sleep y da cursos por todo el mundo. “Cuando somos niños tenemos a nuestras madres que nos acunan, pero de adultos debemos provocar ese estado de bienestar interno que pasa por lo psíquico y por lo físico; debemos provocar un cambio en nuestro sistema nervioso, aprender a inhibir la excitación causada por el estrés de la vida diaria a voluntad”.
aurora 18:56 el 13 enero 2010 Permalink |
hola ismael:
antes de nada quiero darte la enhorabuena porque llevo meses leyendo todo lo relativo al “insomnio” que he encontrado en la red y eres de lo MEJOR.
tengo 35 años y nunca habia tenido problemas para dormir hasta que tuve a mi hijo Hugo hace casi 3 años, creo que el ser madre te cambia el sueño, no vuelves a tener ese sueño reparador de antes pero lo mío ya pasa, con creces, de eso. me paso noches enteras sin poder dormir y lo pero es que veo pasar las horas y me pongo cada vez mas nerviosa con lo que agravo la situación y cada vez va a peor. en estos momentos estoy en la situación de que meterme en cama es horrible porque pienso que no voy a dormir y no duermo.
he estado tomando orfidal, amsium y actualmente estoy con remedios naturales mezclando gotas de avena, passiflora e hipérico, al principio todo empieza bien pero luego tu cuerpo se habitúa y ya no te hace efecto.
para la semana que viene empiezo con acunputura y ya te contaré que tal me va aunque leerte me ha enseñado a que debemos dejar de buscar culpables a nuestro problema e intentar buscar soluciones, seguro que la solución está dentro de mí pero no soy capaz de dar con ella y por eso te escribo y te pido que sigas con los comentarios que a mí y mucha otra gente que tiene problemas de insomnio nos servirá de mucho.
muchas gracias.