Qué hacemos en una situación de insomnio?

El insomnio normalmente proviene de una situación estresante, y el estrés surge de cómo aceptamos las situaciones de nuestras vidas. La mayoría de nosotros queremos evitar todo lo malo, dime si es que no quieres siempre vivir en un mundo de poder, amor, placer, éxito, salud; y estás continuamente huyendo de la pena, la angustia, la rabia, la frustración, el fracaso y el miedo en definitiva.

Esa huida hace que no nos enfrentemos, que no aceptemos conscientemente el lado menos “positivo” de nosotros. De esta manera nos es imposible manejar ese stress de una manera satisfactoria y consciente, y entonces puede que surja un brote de insomnio. En este caso podemos actuar de 3 distintas maneras:

a) hacer lo que creamos para volver a dormir mejor,
b) quejarse a todo el mundo sin buscar soluciones reales,
c) reconocer que algo nos molesta, que no sabemos que hacer para solucionarlo y pedir ayuda.

Por supuesto que exigen variantes de estas 3 opciones y acostumbran a darse las 3 en un periodo relativamente corto de tiempo,  aunque lo que es importante es cómo enfocamos en primera instancia el brote de insomnio. Aunque la segunda opción sería la menos apropiada para mí, porque si que la practiqué bastante y sin resultados, puede que haya gente que escoja hacer un papel de víctima durante un tiempo para recibir consciente o inconscientemente las atenciones que necesite para luego cambiar a otro comportamiento.

Me repito, pero es que quiero que quede muy claro: cambiar de comportamiento, si no estamos teniendo resultados, es lo que nos llevará al éxito, a tener de nuevo un sueño reparador lo antes posible.

Actuar según la opción a) o la opción c) depende de cómo esté nuestro nivel de creencias, de cómo y cuánto nos conozcamos, o creamos que nos conocemos. Dejadme que os ponga un ejemplo, que no tiene por qué ser mayoritario aunque si que ilustra bien el proceso de actuación de un insomne que empieza con un comportamiento tipo (a):

Jaime duerme mal y CREE que haciendo más ejercicio dormirá mejor. Entonces lo hace y comprueba los resultados. Si duerme mejor sabe que el ejercicio es necesario para su bienestar en la cama, si sigue durmiendo mal al final seguramente no tendrá ánimos para hacer más ejercicio. Si Jaime sigue durmiendo mal puede escoger entre frustrarse y pasar a un estado (b) de queja sin hacer nada; o probar otra cosa que se lo ocurra cómo ir a dormir siempre a la misma hora. Si este nuevo comportamiento de Jaime tampoco tiene éxito para él, éste puede decidir pasar a un éstado (b) o seguir con el comportamiento (a) probando acciones o cosas que Jaime CREA que le pueden funcionar. Si durante el tiempo que Jaime crea necesario no ha obtenido resultados pasará irremediablemente a un estado (b) o (c). Una vez cansado o con sus recursos agotados Jaime puede sentirse que no duerme y qué no sabe que hacer. Si se queja y no escucha tardará más en encontrar soluciones, si pide ayuda o nueva información, de la manera que Jaime CREA, obtendrá nuevos recursos para volver de nuevo a un estado (a).

Este proceso, que no deja de ser una evolución y un aprendizaje de uno mismo, durará lo que tenga que durar hasta que Jaime esté satisfecho. Para muchos son unos días, para otros unas semanas, para algunos meses o años. Todo depende de tu capacidad de observar conscientemente si estás en un comportamiento útil o si necesitas cambiarlo.

Repetir lo mismo una y otra vez esperando tener resultados diferentes es lo habitual y no lleva a ningún lado!

Saludos y hasta pronto!

Agradecería tus comentarios para este post, sería interesante ver cómo actuamos para poder cambiar a mejor, si es que hace falta!

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