Una vez se va el factor estresante, sigo sin dormir. Por qué no cambio de programa?

Personalmente, yo desarrollé insomnio crónico debido a una experiencia, o quizás a un cúmulo de experiencias. Aún así, la propia experiencia no fué la que me hizo desarrollarlo, fuí yo el responsable, el que me identifiqué de tal manera con eso que dejé que me afectara, demasiado. Concretamente mi sistema nervioso fué el que lo sufría, con ansiedades y palpitaciones, y algo de depresión; hasta que llegó el insomnio.

Fueron mis pensamientos negativos, una vez los hechos “causantes” ya habían pasado, los que me llevaron a desajustar finalmente mi sueño. Culpé a la experiencia, a los protagonistas de esa experiencia, conscientemente e inconscientemente durante mucho tiempo. Esa búsqueda de culpables, ya fueran personas o situaciones, me dejaba a merced de algo que realmente no podía controlar. Y así como veía en la causa del insomnio que sufría algo ajeno, también esperaba que algo ajeno me rescatase, sería un nuevo trabajo, una pareja, una fiesta, una nueva terapia, un golpe en la cabeza…

dónde estaba el superhéroe que me rescatase de esa pesadilla?

Me costó lo mío darme cuenta que mis pensamientos eran la clave para volver a dormir mejor, aunque ahora lo vea tan claro. Aún así, después de tantos años los pensamientos negativos habían desarrollado también unas emociones negativas que, en mi caso, no cambiaron al instante. El cerebro se ha descubierto que es plástico, estaba programado de una manera y ahora tenía que reprogramarmelo de nuevo, esta vez con un programa que yo escogía. Si, ya sé que suena un poco Matrix pero es así, nuestro cerebro trabaja como un ordenador y mi trabajo entonces era formatear esas partes que no me dejaban dormir. Tenía unos pensamientos corrosivos sobre el dormir que trabajaría para que se volviesen neutros o positivos. El trabajo sobre las emociones ya vendría después.

Para toda esta reprogramación tuve la suerte de topar con la PNL (Programación NeuroLingüística): una serie de potentes herramientas terapéuticas que me permitían poder estudiar mi experiencia subjetiva y tomar conciencia de mis patrones, de mi viejo programa, para de esta manera poder darle a mi mente una nueva dimensión, un nuevo programa, más sano, más positivo.

Para los próximos posts tengo experiencias propias y de otras personas con técnicas cognitivas conductuales. De momento, disfrutad de este video

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