Vision energética del insomnio

Información mayoritariamente extraída del libro “Nutrición Energética y Salud” del Dr. Perez-Calvo.

Cuál es la razón para que en ocasiones nos cueste tanto hacer algo tan natural como dormir y recuperarnos durante la noche?

Desde el punto de vista de la medicina energética, el hecho de dormir implica que la conciencia abandona la parte externa del cuerpo para recogerse en su interior, en su eje, conocido por las medicinas orientales como canal central.

El cuerpo humano está recorrido por un canal central que va  desde la punta de la coronilla hasta el perineo, atravesando de arriba a abajo todo el organismo. Este canal central está flanqueado por dos canales laterales a lo largo de los cuales también circula la energía. Alrededor y a lo largo del canal central se encuentran también los llamados chakras, centros de energía encargados de distribuirla por los meridianos, órganos y tejidos del cuerpo. El canal central es el que se ocupa de absorber la energía para que sea posible dormir. Si se presentan dificultades en esta absorción, pues no se puede conciliar el sueño debidamente

Antes de enfilar el camino del canal central, la energía debe pasar por el hígado y el corazón. Cuando el hígado está contraído, fruto muchas veces de algún problema emocional que obiliga a la contención, la energía no es capaz de atravesarlo y llegar al canal central. Surge entonces ese tipo de insomnio que suele ir acompañado de pensamientos obsesivos, estado emocional alterado, fijación por determinadas ideas o asuntos conflictivos, etc. Se trata del clásico insomnio que sufrimos cuando un problema nos lleva de cabeza y nos fuerza a estar dándole vueltas toda la noche. En estos casos, lo conveniente es solucionarlo o, cuando almenos, vislumbrar la posibilidad de hacerlo. Una vez que el conflicto se resuelve, las dificultades para dormir desaparecen.

Otro desarreglo muy común relacionado con el insomnio es el exceso de calor en el corazón y pulmones. Cuando tenemos un buen estado de salud, la zona superior del cuerpo se mantiene algo más fresca que la zona inferior. En una situación ideal, las manos y la cabeza, por ejemplo, acumulan menos calor que el resto del organismo. Como sabemos, la cabeza soporta muy bien el frío ambiental; en cambio, los riñones o la zona intestinal pueden sufrir serios problemas de salud si se ven atacadas por él.

El frío tiene una dirección descendente y el calor ascendente, y por lo común las temperaturas se mezclan – a través de los meridianos energéticos de la medicina tradicional china – sin alterar el normal funcionamiento del organismo. Los problemas de insomnio aparecen cuando, por uno u otro motivo, el calor se asienta en la parte superior del cuerpo. Cuando eso se produce, la energía de corazón se agita de modo que el canal central no puede absorberlo. Si a ello se une la presencia continuada de frío en la zona abdominal, el desarreglo puede llegar cronificarse. El frío en la zona abdominarl fomenta las digestiones débiles, que a su vez son el motivo de que la parte de arriba del cuerpo no se nutra como es adecuado. De ahí la pérdida de capacidades mentales y de memoria y la aparición del insomnio. El exceso de calor y sequedad en el corazón genera ansiedad o angustia, sensaciones que tienen tendencia a prolongarse de forma indefinida si no se repara en cuál es la raíz del problema.

A menudo el exceso de energía, o exceso de “fuego”, en el corazón, tiene que ver con un exceso de fuego en el estómago, con un posible exceso de acidez, con la sed o el hambre.

Otra causa de insomnio, de consecuencias menos graves, es la deficiencia de sangre o fluidos en el corazón o el pulmón. En este caso el corazón también padece un exceso de calor, pero éste no es fruto del fuego que asciende del hígado o el estómago, sino de la falta relativa de fluidos que se ocupan de refrescarlo. Esa carencia produce dificultad para conciliar el sueño o hace que uno se despierte varias veces durante la noche, pues el sueño se vuelve excesivamente superficial. En este caso lo que hay que hacer es nutrir la sangre mediante alimentos que ayuden a hidratar el corazón

Por otra parte, es posible saber cuál es el órgano que está en la base del desarreglo si antendemos a la hora en que nos despertamos. Cuando uno se despierta entre la una y las tres de la mañana, el problema de fondo suele ser un exceso de energía en el hígado. Si lo hace entre las tres y las cinco, el órgano sobrecargado es el pulmón y corazón (relativo a los fluidos que ya hemos comentado). Cuando el insomnio se produce a partir de la cinco, seis de la madrugada (siempre teniendo en cuenta que hablamos de horas solares), éste está vinculado con un exceso de energía en el intestino grueso o en el estómago.

Por último, también las prisas calientan la zona del corazón. Según la medicina tradicional china, la persona que sufra de insomni debe organizar su agenda de modo que disponga de tiempo de sobra para llevar a cabo sus tareas diarias. Debe acostumbrarse, en definitiva, a desenvolverse lentamente, lo cual le ayudará a no calentar demasiado la zona del plexo cardíaco. La prisa sistemática suele producir ansiedad y calor en el corazón.

Próximo post sobre cómo tratar estos desequilibrios mediante una adecuada alimentación


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